
Inicio » Vida y Estilo » Familia
Miércoles 15 de febrero de 2012
Llegan las vacaciones, las salidas de casa por largos períodos y la baja en los ritmos de visitas que se hacen regularmente en el año a padres y abuelos, adultos mayores que podrían evidenciar ciertos cuadros de angustias, ansiedades o depresión por estas lejanías.
La situación más clásica es que cuando la familia sale de vacaciones, baja la frecuencia de visitas a los adultos mayores del grupo nuclear, lo que se puede traducirse en un sentimiento de soledad y abandono por parte de ellos.
Andrea Lazcano, psicóloga de Seniority, explica que un aspecto a tener en cuenta “es invitarlos al lugar de veraneo en caso de que sea posible y las condiciones físicas del adulto mayor lo permitan, por un período de 4 o 5 días, e incluirlo en las actividades para que se sienta respetado, considerado y parte del sistema familiar”.
Si hay impedimentos para hacerlo, Lazcano recomienda “informarle con anterioridad acerca de este período de ausencia, indicándole cuánto tiempo estarán fuera, su fecha de retorno y quién quedará a su cargo en caso de alguna urgencia. Esto permite que los niveles de ansiedad se reduzcan considerablemente”.
También es importante que el adulto mayor participe de diferentes actividades, ya sea con otros familiares, amigo o pares de ellos, con el fin de tener un período de esparcimiento. Así generarán nuevos vínculos, lo que les permitan compartir con en conjunto y entender que en realidad no están solos.
Como último consejo, la Psicóloga recomienda “mantener el contacto vía telefónica y proporcionarle información acerca de la familia. Esto le permitirá reducir los niveles de angustia y sentirá que es un pilar fundamental dentro de la familia”.
Con estas simples medidas a considerar, evitaremos que los adultos mayores sufran de algún tipo de depresión o angustia por permanecer por un período más largo de tiempo de lo habitual sin la visita de sus seres queridos. Entendiendo que en realidad es una excepción durante el año y que esto no quiere decir que ya no lo volverán a ver.