
Miércoles 10 de marzo de 2010| por Cristina Espinoza/ La Nacin
El jueves 4 de marzo, el Comité Asesor para la selección del sitio donde se instalará el E-ELT (European Extremely Large Telescope), el telescopio más grande del mundo, señaló que el cerro Armazones, en la Región de Antofagasta, es el "sitio preferido", por su calidad de cielo y porque puede ser operado de manera integrada con el observatorio Paranal.
Este comité -órgano científico independiente de la ESO (European South Observatory)- ya ha analizado las características de otros tres sitios chilenos (Ventarrones, Tolonchar y Vizcachas) y uno español, La Palma, en las islas Canarias.
A pesar de la importancia de la visión científica del comité, el consejo de la ESO -conformado por representantes de 14 países, 14 autónomos, más un presidente- deberá tomar en cuenta otros aspectos políticos y económicos para que en abril se anuncie la decisión final.
¿El argumento de España? A pesar de que la preferencia por el sitio chileno bajó los ánimos en el sector político -al punto de que la ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, reconoció que la opción hispana es difícil- la candidatura no deja de ser competitiva.
Ofrecen 300 millones de euros y la experiencia de sus técnicos en la construcción de telescopios, lo que disminuye los costos de la ESO (entidad a la que también pertenecen), pero además sindican la naturaleza sísmica de Chile como una gran debilidad que además de poner en riesgo la millonaria inversión, encarece los costos de construcción.
Francisco Sánchez, director del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), sostiene que no se trata sólo de megasismos, sino de temblores más pequeños que podrían poner en riesgo el funcionamiento del E-ELT.
"Lo que España quiere, como miembro de la ESO, es que este telescopio se ponga en el mejor sitio y naturalmente que estoy muy de acuerdo en fortalecer los observatorios de La Silla, Paranal o Atacama, pero el tema del E-ELT es un caso muy especial y naturalmente los terremotos influyen, porque habrá que hacerlo antisísmico, lo que encarece mucho el proyecto", dice Sánchez, quien añade que no sólo tiene que ver con terremotos, sino con movimientos menores, debido a que el aparato usa la óptica adaptativa que se podría distorsionar después de un sismo.
Sin embargo, en Chile no creen que el riesgo sísmico sea un gran problema. La ESO ha estado instalada en el país por 40 años, con observatorios en plena falla de Atacama y nunca han sufrido pérdidas materiales por causa de un movimiento telúrico.
"Tenemos experiencia de terremotos como el de 1995, de grado 8 en Antofagasta, y nada pasó al observatorio", señala Massimo Tarenghi, representante de la ESO en Chile.
Tampoco durante el terremoto en Tocopilla (2007), "donde no fue necesario reparar nada. El terremoto del sábado no se notó y en 1995, estábamos construyendo el observatorio y no causó daños importantes", explica.
AUMENTO DE COSTOS
Tarenghi explica que cada construcción tiene una especificación especial para que sea capaz de resistir temblores de más de 9 grados de magnitud.
En la construcción del E-ELT se utilizará hormigón reforzado, tecnología aplicada en construcción de centrales nucleares e incluso airbags especiales para proteger el espejo.
"La parte de hormigón es muy reforzada, es todo fierro, eso es también es importante porque nosotros para el telescopio necesitamos una fundación muy firme que es muy sensible a vibraciones. La parte delicada, el espejo, trabaja normalmente en forma libre, pero cuando hay un temblor, tiene un sistema activo como un airbag de auto que va a aflojar completamente el espejo con la estructura metálica que es súper resistente. Finalmente, la cúpula tiene el sistema típico de la construcción nuclear", asegura.
Tarenghi reconoce que la construcción antisísmica puede encarecer los costos, pero no es una condición excluyente.
De ser instalado en Canarias, deberá contar además con protección contra el frío y la nieve, lo que también significa costos adicionales.
|
BIEN UNIVERSAL A poco de saber que el cerro Armazones era el preferido del comité técnico, el vicepresidente del gobierno regional de Canarias, José Manuel Soria, señaló que el E-ELT "es una inversión europea de mil millones de euros que deciden los europeos", añadiendo que "el que el E-ELT se ubique finalmente en Chile o en La Palma va a determinar que a lo largo de los próximos años sea América o Europa quien encabece la carrera en investigación e innovación astronómica en el mundo". Tarenghi no está de acuerdo con que la ubicación del telescopio determine la superioridad de un hemisferio sobre el otro. "La ESO ha hecho un trabajo de 40 años en cooperación con 14 países, pero gracias a la realización de Paranal, el observatorio más moderno y poderoso sobre la Tierra, ganó la astronomía mundial", dice. "La astronomía es un bien universal, el objetivo es que todos los humanos, no importa donde estén, sepan algo más de este maravilloso e inmenso universo al que pertenecemos, y debemos de poner los telescopios en los mejores sitios disponibles, ya sea en tierra, ya sea en el espacio, eso sin duda", sostiene Sánchez. "Yo no lo veo en plan de ganar o perder, tanto si termina poniendo en Chile o en Canarias, ganará en cualquier caso la ciencia, ganará la astronomía y eso es lo que importa", dice. Pero sigue convencido de que el observatorio del Roque de los Muchachos, en Canarias, es tan bueno como el mejor sitio chileno. |
