Mientras la Onemi descartó efectos en el norte y comenzó a preparar ayuda para ciudades peruanas azotadas por el terremoto, la Embajada de Chile en Lima hasta ahora no ha recibido reporte alguno de compatriotas eventualmente afectados.
Transcurrida ya la primera noche luego del terremoto que en la tarde de este miércoles sacudió el centro-sur de Perú, y que deja más de 300 muertos, la embajada de Chile en ese país no ha recibido informaciones de chilenos eventualmente afectados por la tragedia.
Las pocas identidades que se conocen esta mañana respecto de fallecidos y heridos (cuyo número se cifra en un millar) no incluyen a connacionales, aunque la delegación diplomática reforzará hoy la indagación considerando que las comunicaciones con las zonas azotadas están interrumpidas.
En Santiago, la directora de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi), Carmen Fernández, luego de confirmar que el movimiento no tuvo efectos en el norte de Chile, anunció el inicio de un plan de apoyo a Perú.
Producto de los fuertes sismos en Perú, el Centro de Alerta de Tsunamis en el Pacífico emitió una alerta para toda la costa occidental sudamericana, que incluye, además de Perú, a Ecuador, Colombia, y el norte de Chile.
Pese a ello, la Onemi informó anoche en su página web que la Armada descartó que a raíz del terremoto en Perú hayan riesgos de maremoto en territorio chileno.
“De acuerdo al informe del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, las características de este movimiento telúrico no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile”, indicó la Onemi.
En todos los países mencionados se registró un fuerte oleaje, aunque de forma menos severa que en aguas peruanas, lo que llevó al desalojo de los habitantes de algunas áreas, como La Punta de El Callao, una zona residencial ubicada en una pequeña península a nivel del mar a las afueras de Lima.