LA ALIANZA PREPARA SU SIGUIENTE PASO TRAS INTERPELACIÓN EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS
Ante la arremetida aliancista, que ayer anunció su interés de profundizar su ofensiva contra el ministro del Interior, el Gobierno y la Concertación cerraron filas con el histórico personero DC y defendieron el desempeño de éste en el interrogatorio público del martes.
Ivonne Toro / Giselle Concha
Acusación constitucional y “Velasco” son dos términos que en política se ligan cada cierto tiempo. Los “díscolos” de la Concertación coquetean con la idea de que el titular de Hacienda, Andrés Velasco, sea medido en esa instancia; y en la derecha, desde la implementación del Transantiago, y en especial tras la publicación de informes que desaconsejaron su puesta en marcha, está latente la posibilidad de que el ministro del Interior, Belisario Velasco, sea sometido al veredicto inapelable del Senado y acabe destituido.
El punto es que la animadversión de una facción del oficialismo hacia la figura mayor de Expansiva no es compartida por la derecha, por lo que difícilmente prosperará la ofensiva contra el hombre que maneja las arcas fiscales. A la inversa, en el caso del jefe político del gabinete, éste cuenta con el respaldo cerrado del bloque gobernante, por lo que tampoco hay posibilidades reales de siquiera superar la valla de la cámara baja, que dirime si procede o no una sostener una acusación en la cámara alta.
Así las cosas, lo único concreto que tiene la Alianza por ahora son las ganas de generarle ruido a la autoridad DC. “Esto no termina aquí, las responsabilidades políticas hay que asumirlas y, por lo tanto, una acusación constitucional tiene cada vez más sentido”, subrayó ayer el portavoz gremialista, Darío Paya, coincidiendo con su par Rodrigo Álvarez, encargado de interpelar el martes 14 a Velasco y que al término de la sesión recalcó que “se justifica más que nunca una acusación”, tras argumentar que no hubo seriedad en la forma en que el ministro del Interior enfrentó el requerimiento del conglomerado UDI-RN.
Las respuestas entregadas por el hombre fuerte del equipo gubernamental respecto de las responsabilidades en Transantiago dejaron insatisfechos a los líderes de la Alianza, que lo tienen como blanco privilegiado por su afán de ordenar las filas propias y tratar de contener a la Alianza.
El presidente de la UDI, Hernán Larraín, afirmó que anteayer Velasco no estuvo a la altura de lo que se espera y que protagonizó una escena “de mal gusto”, donde utilizó la táctica de endosar “la culpa a terceros ausentes”. “El ministro del Interior no sólo no fue capaz de asumir sus responsabilidades, de contestar derechamente, como hombre, las preguntas que se le hicieron, sino que derivó todas las responsabilidades en alguien que estaba ausente y que no podía defenderse (el ex ministro de Transportes, Sergio Espejo)”, aseguró.
Según Larraín, “el Transantiago ha marcado un antes y un después en las políticas públicas en nuestro país y la responsabilidad política que recae en la Concertación, en particular en su jefe político en el Ministerio del Interior, Belisario Velasco, no se asume”. El legislador insistió en que Velasco abandone La Moneda.
CIERRAN FILAS
Desde la otra vereda, el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, observó una situación distinta. Para el negociador del Ejecutivo, las declaraciones de su homólogo de Interior estuvieron definidas por “la claridad y la veracidad”, por lo cual -agregó- “no se justifican en absoluto las palabras completamente fuera de lugar, descomedidas, con que terminó su interpelación el diputado Álvarez, cuando incitó a que el ministro se fuera, eso es algo que no corresponde a la institución de la interpelación y es un apreciación política que no le hace bien a la oposición”.
“Es como la encarnación visual de la teoría del desalojo, que los chilenos no quieren”, puntualizó el secretario de Estado.
A esto el presidente del PS, Camilo Escalona, agregó que “la derecha ha tenido una confusión, un espejismo” acerca de lo que puede conseguir a través del recurso de la interpelación, porque “ha pensado que por esa vía puede derribar a un ministro y eso no va a ocurrir”.
Junto con criticar la forma en que se desarrolló la indagación -“en un tono de cuestionamiento de la labor del Gobierno en su conjunto y descalificación del Ejecutivo como tal”-, Escalona descartó que el pacto aliancista pueda captar votos concertacionistas para acusar a Belisario Velasco. “Si la derecha sigue por ese camino, no creo que haya ninguna dificultad en que nosotros logremos mantener nuestros votos, de manera que una eventual acusación constitucional se va a rechazar”, advirtió.