En Rusia habría actualmente unos 60.000 ultraderechistas y militantes de grupos neonazis.
Un hombre se entregó ayer a la policía rusa tras haber confesado que fue él quien subió a Internet un video con las imágenes del asesinato de dos personas por neonazis.
El hombre, que reside en Maikop, la capital de Adigueya, ha reconocido ser seguidor de la ideología nacionalsocialista y ha revelado que hace dos años que difunde en la web documentos de corte nacionalista.
La ejecución de los dos individuos, uno oriundo del Cáucaso ruso y otro de Tayikistán, fue denunciada por el diario digital Gazeta.ru.
El medio, que avisó a la Fiscalía, indicó que el video lo colocó el domingo en un blog un joven “neonazi” apodado “Antigitano”, pero en la tarde de ayer las espantosas imágenes y sus reproducciones en otros sitios fueron retiradas.
Encapuchados y vestidos con uniformes militares de campaña, los neonazis posan delante de una bandera nazi con la esvástica, tras lo que colocan de rodillas a sus dos rehenes y los obligan a proclamar que fueron arrestados por “nacional-socialistas rusos”.
Posteriormente, decapitan a una de sus víctimas con un cuchillo dentado y matan de un tiro en la nuca a la segunda.
El video arranca con la imagen de una pradera y el anuncio de una “Operación del NSPR (Partido Nacional-Socialista de Rusia) para arrestar y ejecutar a dos colonizadores, de Daguestán y Tayikistán”, república rusa del Cáucaso y país centroasiático, respectivamente, que comparten el credo musulmán.
Según el centro analítico de defensa de los derechos humanos Sová, los cada vez más frecuentes ataques racistas habían causado 36 muertos y 268 heridos en Rusia hasta finales de julio pasado.
En total, en siete meses en Rusia se registraron más de 300 ataques y delitos xenófobos, considerablemente más que en el mismo período de 2006, informó la subdirectora del centro, Galina Kozhevnikova.
Según estimaciones de los defensores de los derechos humanos, en Rusia actualmente hay unos 60.000 ultraderechistas y militantes de grupos neonazis que centran sus ataques sobre todo en las personas procedentes de países del Cáucaso y Asia Central.
Entre sus víctimas, los racistas también han incluido a los extranjeros procedentes de África, Asia, América Latina, así como a los rusos representantes de las minorías sexuales, activistas de movimientos culturales juveniles y mendigos.