Profesores formaron sindicato y los despidieron de colegio Icel
Diecinueve docentes desvinculados que formaban parte del nuevo sindicato iniciaron hoy una huelga indefinida para exigir que los recontraten.
Diecinueve profesores despedidos que formaban parte del nuevo sindicato del colegio de adultos Icel iniciarán hoy una huelga indefinida para exigir que los recontraten. A la paralización se sumarán tres docentes que cuentan con contrato indefinido, pero que solidarizan con sus colegas.
Rubén Abarca, presidente del sindicato del establecimiento educacional, a cuya organización pertenecen la mayoría de los finiquitados, informó que es una práctica habitual terminar los contratos el 28 de febrero, para luego recontratar a los docentes en marzo, pero que en está ocasión no se le renovó a quienes adhirieron al sindicato.
Abarca informó que ayer se reunió con la comisión negociadora de Icel “formada por don Alejandro Torres, inspector general del colegio, y por Guillermo Corella (de la casa central), el abogado asesor Marco Muzzo y el contador Andrés Molina”, en el Departamento de Mediación de la Inspección del Trabajo, sin conseguir ningún avance.
Agregó el dirigente que “la posición de la empresa es que ya no cuenta con plazas laborales, “cuestión que no me consta”.
El profesor indicó que “en forma un poco soslayada, el abogado (Muzzo) reconoció que como política de la empresa está el que los profesores no trabajen por más de dos años, para que no pasen a contrato indefinido y no tener costos de indemnización (posteriormente)”.
“Esto redunda en la precariedad del trabajo, ya que se pierde la continuidad”, sostuvo Abarca, quien asegura haber planteado el problema en septiembre de 2009 a la sostenedora, Vivian Petrinovich.
NÚMERO DE MATRÍCULAS
Petrinovich le habría expresado que le era imposible establecer contratos indefinidos, por no conocer el número de matrículas que se registrará cada año en el establecimiento, lo que el dirigente rebate aseverando que todos los años se registra el ingreso de 45 alumnos para 54 cursos.
En diciembre del año pasado se presentó un proyecto de contrato colectivo. “Después de esto la sostenedora envió cartas de despido a todos los docentes, sobre la base de estudiar el reintegro en marzo”, recalca el representante del sindicato.
Alexis Torres, uno de los despedidos, afirma que por subvención del Estado, el colegio percibe entre 53 y 55 millones de pesos mensuales. De esos recursos fiscales, se debe destinar una parte a la infraestructura, equipamientos y materiales. “Todo el dinero que el Estado aporta para ese tipo de cosas, se lo dejan para ellos. Con eso la ganancia es jugosa”, dijo.