
Miércoles 8 de septiembre de 2010| por La Nacin / Agencias
Como si las relaciones entre Estados Unidos y parte del mundo musulmán no estuvieran ya suficientemente enrarecidas, el llamado de un pastor de Florida a quemar copias del Corán el sábado para conmemorar los atentados del 11-S complica a Washington.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, coincidió ayer con lo afirmado en la víspera por el jefe de las tropas de EEUU en Afganistán, general David Petraeus, quien dijo que la iniciativa de esa iglesia cristiana (que se mantiene) podría desencadenar represalias contra las tropas desplegadas en ese país.
En la misma línea, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, destacó que el acto de quemar un Corán (...) es contrario a nuestros valores" y lo consideró "provocadora, irrespetuosa e intolerante".