
Miércoles 8 de septiembre de 2010| por La Nacin / Agencias
Mientras en Bruselas el Parlamento Europeo analizaba ayer con lupa la política de seguridad del gobierno de Nicolas Sarkozy, que ha sido acusado de violar los derechos de los ciudadanos europeos con sus expulsiones de inmigrantes, en Francia los trabajadores se tomaban las principales calles de su país para protestar por otra iniciativa gubernamental: la reforma al sistema de jubilaciones.
Más de un millón de personas -según el gobierno- y cerca de 3 millones -de acuerdo a los sindicatos- se sumaron ayer al paro nacional y a las manifestaciones contra el proyecto del Presidente conservador Nicolas Sarkozy de elevar la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años.
La jornada comenzó con una huelga en los servicios y los transportes públicos, en el transporte aéreo y algunas empresas y bancos del sector privado.
Durante la tarde, una imponente columna liderada por los principales dirigentes sindicales partió de la Plaza de la República de París detrás de una enorme pancarta que rezaba "Jubilaciones solidarias, empleos, salarios, un problema social".
Esta movilización "hará reflexionar al gobierno", afirmó el secretario general de la CGT, Bernard Thibault, mientras el ministro del Trabajo, Eric Woerth, insistía ante la Asamblea Nacional: "Si queremos seguir pagando las jubilaciones, debemos reformar el sistema de jubilación".