
Miércoles 8 de septiembre de 2010| por La Nacin / Agencias
A contrarreloj, por la cercanía del fin del mes sagrado del Ramadán, Sajjad Ghaderzadeh, hijo de la iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani, condenada a muerte por lapidación, por adulterio y complicidad en el asesinato de su marido, clamó ayer al Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para que interceda ante las autoridades de Irán a favor de su progenitora.
La urgencia de Ghaderzadeh responde a que teme que una vez finalizado el mes sagrado musulmán (el viernes) se dé el cúmplase a una pena que ha escandalizado a la comunidad internacional y ha impulsado una serie de movimientos ciudadanos que exigen la liberación de Sakineh, en prisión desde 2006.
"Nos hemos enterado de que ha recibido 99 latigazos suplementarios en prisión", agregó.
Ésta es la segunda oportunidad en que Ghaderzadeh, de 22 años, pide la intervención del Mandatario latinoamericano, en virtud de sus buenas relaciones con su homólogo persa Mahmoud Ahmadinejah. "Lula nos puede apoyar, el gobierno brasileño puede demostrar su desacuerdo con la pena de muerte y la lapidación", dijo al diario Estado de Sao Paulo.
En aquel entonces Lula respondió afirmativamente en agosto e incluso ofreció asilo a Sakineh. Sin embargo, Ahmadinejah rechazó la propuesta, como lo ha hecho una y otra vez su gobierno, que no pretende ceder a las presiones internacionales ante un caso que considera sólo debe importar a los tribunales iraníes.
Cabe recordar que según la Ley Islámica (Sharia), se castiga con la muerte al asesinato, el adulterio, la violación, el robo a mano armada, la heregía y el tráfico de drogas.
Ante el aumento de las presiones internacionales, Teherán advirtió ayer que impedirá que la situación de Sakineh se transforme en un "caso político y de derechos humanos". El vocero de la cancillería persa, Ramin Mehmanparast, destacó que la mujer, además del adulterio, enfrenta cargos de homicidio.