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Viernes 30 de julio de 2010
El director de "Tony Manero" será el único latinoamericano que competirá por el León de Oro del próximo Festival de Cine de Venecia, premio al que también optarán la estadounidense Sofía Coppola o el español Álex de la Iglesia, por "Somewhere" y "Balada triste de trompeta", respectivamente.
Así lo anunció ayer la organización del certamen en una rueda de prensa en Roma, en la que detalló el programa oficial de la 67ª edición del festival, que se celebrará del 1 al 11 de septiembre y que acogerá el estreno mundial de 79 películas y que exhibirá nueve producciones latinoamericanas.
Larraín, autor del multipremiado filme "Tony Manero", encabezará la representación latinoamericana en Venecia con "Post mortem", producción chilena, mexicana y alemana protagonizada por Alfredo Castro y Antonia Zegers.
Esta cinta ha sido definida por el propio Larraín como una "historia de amor" basada en el Chile del golpe de Estado de Pinochet de 1973 que derrocó el gobierno constitucional de Salvador Allende.
Junto a él, De la Iglesia, director de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, competirá con una producción hispano-francesa, con Carmen Maura y Santiago Segura, sobre dos payasos enamorados de la misma persona durante la Guerra Civil española.
"Estar en Venecia le abre todas las puertas a la película, en términos de ir a otros encuentros, postular a premios y posicionarse en el extranjero", dijo Larraín tras enterarse de la noticia.
"Al principio pensábamos que 'Post mortem' era una hermana de 'Tony Manero', pero al final la historia se fue alejando tanto que quedó solo como prima", explicó y anunció que su nueva cinta se estrenará en Chile recién el 25 de noviembre.
"Post Mórtem" trata sobre la historia de amor entre Mario, funcionario del Servicio Médico Legal, y Nancy, una bailarina de un teatro de variedades, en la época del golpe militar que encabezó en Chile el general Augusto Pinochet en 1973.
"Es la historia de un amor desesperado, obsesivo y mortal, en medio de un Chile agitado que termina por explotar", contó Larraín.