
Sábado 6 de marzo de 2010
"El impacto que tendrá en los niños y adolescentes un desastre como el que vivimos depende de diversas variables. Entre ellas, la magnitud de la catástrofe, cuán de cerca lo afecta a él o a su familia, de sus propias características emocionales. Pero un factor muy importante dice relación con la respuesta de los padres, no sólo en lo inmediato sino también a corto y mediano plazo. En ese sentido, tiene importancia la educación, pues el impacto puede mitigarse o aumentar según lo que los adultos hagamos". Así lo cree la siquiatra de la Sociedad de Siquiatría y Neurología de la Infancia y la Adolescencia (Sopnia), doctora Carola Álvarez.
A su juicio, es importante que, en la medida de lo posible, los padres se mantengan junto a sus hijos, evitando separar a la familia. En caso de que esto no sea posible, se debe asignar un adulto significativo que esté junto al menor, como podría ser un familiar cercano o amigo de la familia, "la idea es que alguien lo acompañe emocionalmente".
Para explicar lo que está ocurriendo, se debe hablar con los niños y adolescentes sobre lo ocurrido, pero con un lenguaje simple, acorde a su edad, evitando entregar detalles innecesarios y centrándose en lo que específicamente los niños quieren saber.
Álvarez también señaló que es fundamental no exponer a los menores a información que no puedan elaborar, como es la que entregan los noticiarios por televisión o diarios. "Las imágenes pueden calar muy hondo y producir un estrés postraumático, lo cual está demostrado en diferentes estudios científicos: los chicos expuestos a conocer una tragedia a través de imágenes televisadas o fotografías pueden mostrar incluso la misma ansiedad, angustia o trastornos que los que efectivamente vivieron esa situación límite", indicó.
Para saber qué sienten o qué piensan los niños y jóvenes, la especialista señaló que es de gran importancia explorar las emociones y sentimientos de los niños. "No se debe forzar la comunicación planteando reiteradamente el tema, sino que sólo favorecerla a través de preguntas abiertas, como ¿cómo te sientes? ¿Qué fue lo que más te asustó? ¿Qué te hizo sentir mejor?", puntualizó.