
Jueves 9 de febrero de 2012| por Luis Godoy Ortiz / Triunfo - foto: Photosport
La dirigencia y cuerpo técnico de Bolívar lo habían anunciado. En el duelo de la noche de este jueves ante Universidad Católica, en el debut de ambos elencos en el Grupo 3 de Copa Libertadores, no saldrían a refugiarse.
Y cumplieron, porque los altiplánicos salieron al gramado de San Carlos de Apoquindo con toda la intención de dar la sorpresa y terminaron arrebatándole un empate 1-1 impensado hasta para el más pesimista hincha cruzado.
Es que la UC se vio sorprendida por el sistema ofensivo, de presión y velocidad planteado por el estratego del Bolívar Ángel Hoyos, tanto que por largos pasajes del primer tiempo los bolivianos borraron a los nacionales.
Mientras en los primeros 45 minutos los cruzados buscaban a base de ganas, pero con escaso fútbol, Bolívar salía rápido, tocaba de primera hasta complicar a la última línea del elenco nacional.
Es que a Universidad Católica le pesó de sobremanera la decisión del DT Mario Lepe de ubicar como enganche a Kevin Harbottle, pues el pequeño volante nunca se sintió cómodo, no logró habilitar a los delanteros y generó que el equipo se saltara el mediocampo.
Factor que sumado a la presión que ejercían los altiplánicos terminó por desesperar a la UC, que para colmo tuvo que soportar como en una rápida salida Ferreira silenció a San Carlos derrotando a un dubitativo Cristopher Toselli.
Parecía entonces que los chilenos se le venía la noche. Comenzaron a incrementarse los gritos en contra del DT Mario Lepe y las ideas seguían escaseando.
Pero las ganas de Nicolás Trecco y Roberto Ovelar impidieron una catástrofe mayor. El ex ariete de Cobreloa se llevó en velocidad a dos zagueros bolivianos para meter un pase preciso para que Ovelar decretara la paridad.
Y aunque en el complemento los nacionales salieron con todo, la impericia y la bien parada defensa boliviana impidieron una remontada mayor.
Merito total para el Bolívar, que salvo en los minutos finales por la expulsión de Flores a los 70’, nunca renunció al ataque, presionó y buscó una hazaña mayor.
Por la vereda de enfrente, la preocupación se incrementa en Católica, no tanto por los puntos enredados, sino, porque el equipo sigue sin ideas, sin peso ofensivo y sin identidad. Las pifias con que la parcialidad despidió al equipo, dan cuenta del descontento. Mario lepe tendrá, una vez más, unos días de apremio.
Con este resultado, el Grupo 3 quedó encabezado por Unión Española, que el miércoles dio cuenta 2-0 de Junior de Barranquilla.