
Miércoles 15 de febrero de 2012| por Anne Michel
Artículo sindicado desde nuestro medio asociado 
6 mil millones de euros. En plena crisis financiera, BNP Paribas se ofrece el lujo de mostrar para 2011, el año del caos en la zona del euro y de la desbandada de Grecia, una de las mayores utilidades del índice DAC 40.
El banco francés, dirigido actualmente por Jean-Laurent Bonnafé, se impone en el cerrado club de las empresas mas rentables de Francia, por detrás de la petrolera Total (que tuvo más de 12 mil millones de euros en utilidades). Es también el banco más rentable de Europa.
Acostumbrado a navegar codo a codo con el Santander, BNP aumenta la distancia respecto del banco español, el que anunció 5,3 mil millones de euros de resultado neto para 2011. Santander sigue siendo en todo caso el número uno por su valor bursátil, con 58 mil millones de euros de capitalización, contra 40 mil millones para el líder francés.
Al sentir que sube la incomprensión de la opinión pública ante estas considerables utilidades (pese a una baja de 23% respecto de 2010), en circunstancias de que el sector bancario europeo sigue beneficiándose de préstamos “bonificados” por el Banco Central europeo (BCE), el estado mayor de BNP Paris se empeña en desactivar las críticas.
“Un país necesita bancos potentes para financiar la economía”, declaró Bonnafé a Le Monde. “Son las reservas que los bancos constituyen, gracias a sus utilidades, año tras año, lo que les permite distribuir créditos. Agrega que “la cantidad de fondos asignados al financiamiento de la economía es proporcional a la cantidad de fondos propios que posee un banco”.
En una Europa en crisis, BNP Paribas juega la carta de la virtud, con la que estima garantizar el mismo nivel de financiamiento de la economía, pese a limitaciones más fuertes en términos de relación de fondos propios. Más del 75% de las utilidades serán reinvertidas en capital y sin duda más (entre 80 y 90%) si los accionistas optan por el pago de un dividendo en acciones, como se les propondrá.
Su nivel de fondos propios “duros” (puros) es de 9,2%. Su rentabilidad de 8,8%, en retroceso respecto del 12,3% de 2010, es una vez más la mejor de Europa. Los créditos pendientes aumentaron 5,1% en 2011 en los cuatro grandes mercados del banco, Francia, Bélgica, Italia y Luxemburgo.
Al margen de los planes sociales en las actividades de los mercados, 5.800 personas fueron reclutadas el año pasado, lo que llevó a su personal a 101.400. Siempre en este registro virtuoso, el banco subraya que sus utilidades benefician al estado.
En 2011, pagó 3,6 mil millones de euros en impuestos en Francia, que corresponden a una tasa tributaria efectiva de más de 30%. Los buenos resultados de BNP Paribas se explican por de pronto por el “desempeño” de la banca detallista en Europa, Estados Unidos y Asia y por la resistencia que muestran sus actividades de mercado, las que retroceden menos que las
de sus competidores.
“BNP Paribas es más prudente que otros en sus actividades de mercado, tienen menos valor en riesgo”, analiza un conocedor del sector bancario. Estos resultados permitieron absorber la pesada factura pagada por Grecia (3,45 mil millones en el año, para una tasa de “aprovisionamiento” de 75%) y una pérdida de 872 millones de euros en el portafolio de deudas soberanas.
Mientras la suerte de Grecia queda por dirimirse y la zona del euro está al borde de la recesión (el Fondo Monetario Internacional prevé que la actividad se contraerá allí en 0,5% en 2012), las utilidades de BNP
no deben llamar a engaño sobre el estado de salud global del sector bancario europeo.
En el visor de los reguladores que imponen reglas endurecidas al sector bancario mundial, en Francia los bancos deben además conciliar con una delicada agenda política. La elección presidencial da lugar a una competencia de propuestas de reforma, entre ellas el proyecto del candidato socialista François Hollande de separar las actividades de depósitos y de mercado de los bancos, y de aumentar en 15% el impuesto a las utilidades.
Según los analistas de KBW, citados por Reuters, esas reformas podrían reducir en 10% las utilidades anuales de los principales bancos: 1,7 mil millones de euros menos.