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  Con el voto resignado

  Patricio Fernández Chadwick, Eugenio García, además de los columnistas de LND Nicolás Copano y Marco Antonio de la Parra, analizaron a los candidatos y sus conceptos de campaña. León, con sus oídos limpios, escuchó cómo el fundador de "The Clinic" contaba que a Piñera en Tantauco le gustaba entonar canciones revolucionarias y luego cómo dos de los cuatro expositores señalaban que faltaba la figura del padre en estas elecciones.

Domingo 29 de noviembre de 2009

De acuerdo a la Real Academia, resignación significa "conformidad, tolerancia y paciencia en las adversidades". Pienso que eso definió mi despertar esta mañana, cerca de las seis y media, luego de cuatro horas de sueño, pero también resignación es lo que siento ahora cuando dos horas después voy entrando a la sede San Carlos de Apoquindo de la Universidad del Desarrollo (UDD). La mañana, así como los pensamientos que cruzan por mi cabeza, son grises. En otras palabras, estoy acá y eso sería todo, hasta que lentamente comienzo a mirar a las guapas chicas que bamboleando sus tiernos culos caminan en dirección hacia sus salas de clases. La resignación se convierte en calentura. Pero como todos sabemos, la calentura es un sentimiento pasajero: dura lo que diría un amigo una "cachita" o a lo más una paja. Así es que rápidamente vuelvo a la resignación, cuando tomo un pésimo café a las afueras de la sala en donde se efectuará el seminario "La loca carrera presidencial", con la participación de Patricio Fernández Chadwick, Eugenio García y los columnistas de este pasquín Marco Antonio de la Parra y Nicolás Copano. Sin embargo, el único que ha llegado hasta el momento es Marco Antonio, quien me dice que están entretenidas estas elecciones, porque él cree que le hacía bien una sacudida a la Concertación. Bueno, Marco Antonio, a todos nos hace bien una sacudida de vez en cuando.

Aparte de Hoppe, un fotógrafo merodea por aquí y por allá. No sé si se trata de algún medio o si es "institucional". Su chaqueta y corbata a tan tempranas horas me hace dudar, pero Hoppe me informa que es Johnny Pérez, el famoso fotógrafo que retrató la "intimidad" de Cecilia Bolocco en un Festival de la Canción de Viña del Mar. Precisamente Johnny, cuando me ve conversando con Nicolás Copano, me pide una fotito, por favor. Acepto, porque Johnny es un "prócer" de la fotografía en democracia. Luego Copano me cuenta que hace clases de Convergencia Digital aquí, en la UDD. Le consulto sobre qué expondrá.

-Básicamente, sobre la guerra secreta en internet desde los comandos. ¡Patética! Pero ustedes, ¿están tranquilos?

-Bueno, si gana Piñera habrá que buscar pega. Pero dime -agrego pensando en que Copano es un posible adherente a Marco Enríquez-"Omimami" Gumucio-, ¿qué te parece la campaña de MEO?

-Es el mejor presentador de TV cable que he visto. Si no pasa a segunda vuelta, le daría un programa. En todo caso, yo creo que elegimos muy mal al candidato. Debió haber sido Velasco.

Y yo me quedo pensando en que sí, Belisario Velasco lo habría hecho muy bien como candidato de la "Concerta".

Entre Chaplin y Los Tres Chiflados

Sergio Gamboa, director de la Escuela de Publicidad de la UDD, lee una misiva de Jorge Arrate, en la que reclama con cierta jocosidad por su exclusión en el diseño del afiche, en el que aparecen Los Tres Chiflados "fotochopeados" como "Moe" MEO; "Curly", Piñera, y "Larry" Frei. Arrate dice que hubiera sido un buen Chaplin, lo que me hace creer que nunca fue devoto de esta serie, que solía devorar todas las tardes cuando era más joven.

-Ciertamente la figura de Chaplin le queda corta a este candidato -responde Sergio Gamboa y en la pantalla gigante que tenemos al frente vemos a Jorge Arrate como Einstein sacando la lengua.

Al parecer en esta escuela de publicidad las cosas no andan muy claras, y eso reafirmo cuando el profesor de Mediática de esta casa de estudios, Charles Rothery, ofrece un breve contexto sociopolítico de estas elecciones presidenciales.

-¿Cuál es el objetivo de las campañas? -se pregunta retóricamente-. Ganar votos. Pero cuántos o cuáles votos…

Sencillamente brillante la primera frase de Charly. Sin embargo, se rearma cuando entrega cifras y las interpreta. Por ejemplo, asegura que, según sus estudios, existe sólo 3,9% de indecisos.

-No hay que confundir indecisión con la "indesición" de TVN -creo escuchar, y luego agrega-: Los indecisos no son quienes dicen que votarán nulo o blanco, ya que estos últimos son un voto duro, muy difícil de cambiar con campañas.

Luego Charly se vuelve a caer y comienza a repetir lugares comunes, como que las campañas no influyen sustantivamente en el voto de la gente o el remezón que ha significado la candidatura de MEO en el ambiente político. Bueno, pero como dije en un comienzo, estoy resignado a escuchar. Además, el auto que me vino a dejar ya no está y volverá a eso del mediodía.

Por fin la exposición de Charles Rothery, llena de gráficos, finaliza.

-Los que están de pie -anuncia entonces una mujer a grito pelado- pueden avanzar hacia delante para llenar los huecos.

Como ven, hasta en esta casa de estudios los homosexuales son tema.

De la Parra y su diván

Marco Antonio de la Parra es cabezón, pero aquí no me refiero a la acepción de "inteligente o sabio", sino a cabezón de cabeza grande. De hecho, por varios momentos me centro en eso y no en lo que dice. Pero pronto consigo escuchar su voz y sus esfuerzos por ser entretenido. Bueno, para eso le pagan, ¿o acá no pagan? No importa, ahora sólo escucho:

-Ustedes saben que cuando uno quiere insultar a alguien utiliza términos sicológicos: bipolar, borderline, sicópata. Pero a nadie se le ocurriría insultar a alguien diciéndole diabético o asmático.

El público, que tiene casi llena la sala, ríe, ganándose la atención de la mayoría, porque aunque no lo crean, hay algunos que duermen: estudiantes que vienen, al parecer, por obligación cabecean de vez en cuando y un par sencillamente cierra los ojos. De la Parra anuncia que analizará a los cuatro candidatos como si estuviesen en el diván de su consulta.

-He estado con los cuatro candidatos en distintas situaciones y puedo decir que todos hacen esfuerzos por parecer normales -apunta-. Aunque claro, Arrate es el único que carece del chip de la ambición.

En verdad no creo que Arrate carezca de ambición, sino más bien no se le nota. Cualquier persona que es candidato a la Presidencia es ambiciosa por definición. Si no, recuerden a Manfred Max-Neef, de quien todos pensábamos que no era ambicioso, pero de entrada aceptó el ofrecimiento del gobierno de Eduardo Frei para transformarse en rector de la Universidad Austral. Pero mejor sigamos escuchando a Marco Antonio:

-Piñera me da miedo: primero porque sonríe demasiado. No sé por qué los candidatos de derecha sonríen tanto. ¿Se acuerdan de Lavín? Y de Marco me llama la atención su mechón. Él y Arturo Alessandri son los únicos candidatos que han tenido pelo.

De la Parra es interrumpido por la llegada de Patricio Fernández Chadwick, quien en el último tiempo parece estar llegando tarde a "todas", pero bueno, eso como dice un amigo puede ser un mérito o una gracia, cosa que a mí ahora no me hace ninguna gracia.

-Todos tienen la imagen fuerte del padre -concluye el siquiatra y dramaturgo-, pero curiosamente ninguno es hijo mayor. Sin embargo, Enríquez-"Omimami" Gumucio es el súper hijo, el súper nieto, anda con el árbol genealógico a cuestas.

Y yo pienso que si uno carece de partidos políticos, debe exhibir dinero o familia. Marco ha optado por esto último.

Pato a la Tantauco

Después de que Eugenio García, uno de los directores de la campaña del No, dijera que las franjas televisivas servían para tapar hoyos, clasificara a los candidatos como abuelo, hijo, pillín y explicara que el surgimiento de la candidatura de MEO es muy similar a la del niño que se enoja y se lleva la pelota para su casa, es el turno de "Pato" Fernández, quien une la historia del The Clinic con la de una etapa de la historia del país que, según él, está terminando.

-Lo que antes era propuesta política ahora es publicidad -sentencia como si hubiese descubierto la pólvora.

"Pato", a quien conozco de los tiempos en que hacía la revista Patagonia, intenta describir a los candidatos como una suma de contradicciones. De Jorge Arrate señala que, pese a ser el candidato de la izquierda, es el más aristócrata de todos, ya que cuando concede una entrevista hay libros tras su espalda.

-En el fondo votar por Arrate es un lujo -concluye.

Pero tal vez los comentarios más sabrosos son los relacionados a MEO y a Sebastián Piñera. Del primero recuerda que junto a su madre, Manuela Gumucio, tenían un grupo de discusión sobre el estado de la TV, los cambios que había que hacer: más cultura, mejorar los contenidos.

-¿Y qué hace Marco unos años después? Se casa con Karen Doggenweiler. Y en relación a su candidatura, yo diría que cuando empezó a convertirse en una real posibilidad, Marco se convirtió en un aburrido, en un candidato con dobleces, como si quisiera conquistar todos los votos. Si ayer habló en un programa del "flagelo de la droga". ¿Qué es eso?

De Piñera dice que en verdad él querría ser el candidato de la Concertación, más que nada para obtener el apoyo de gente que su padre consideraba respetable, como "don Gabriel Valdés".

-En este sentido, creo que Sebastián Piñera quemaría a toda la UDI en un horno de Lonquén a cambio del apoyo de Gabriel Valdés.

Y enseguida cuenta que una vez aceptó la oferta de visitar el Parque Tantauco y se sorprendió al ver cómo por las noches Sebastián entonaba canciones revolucionarias, como "El pueblo unido" y otras más.

-A veces lo acompañaba en la guitarra Cecilia Echeñique, y ahí veías cómo los rostros de algunos empresarios y políticos de la UDI se iban deformando.

Copano final

Al igual que el de los políticos de la UDI y esos empresarios, mi rostro resignado se ha ido deformando. Observo mi reloj y veo que falta una hora para que el auto que me abandonó aquí, en la quebrada del ají, me pase a buscar. Así es que no me impresionan para nada las primeras palabras de Nicolás Copano:

-Éstos deben ser los peores candidatos de la historia de Chile.

Copano, a diferencia de los anteriores, habla rápido, cambia de tema, enseña imágenes que ha encontrado en internet. Es, en definitiva, el Marco Enríquez-"Omimami" Gumucio de los expositores.

Nicolás Copano ahora muestra citas que los candidatos han hecho durante la campaña: MEO a Obama, Piñera a Rodríguez Zapatero. Pero además entrega cifras de la importancia de internet en estas elecciones.

-Tal vez el cambio más significativo sea el uso de Twitter -asegura-. Todos lo hacen, imitando a Obama, quien después de su campaña reconoció que nunca había "twitteado". Cecilia Morel, sin ir más lejos, reconoció que bajaba música de internet.

Copano resalta las atrocidades verbales o lingüísticas que ha cometido Sebastián Piñera. Citando al Twitter del candidato de la Colusión por el Cambio, muestra cómo el candidato en vez de escribir galaxia, escribió "galactea".

-Por eso en homenaje a él se creó algo que los "twitteros" llamaron "La guerra de las galacteas".

Imagino entonces a Piñera como el perverso Emperador, a MEO como Lord Vader, a Frei como Obi Wan Kenobi, a Arrate como el Maestro Yoda y a Copano como Pancho Skywalker. Como todo concuerda, por fin me relajo. Pero al hacerlo, el seminario termina y me avisan que hay un auto esperándome a la entrada de la universidad. ¿Será verdad o fruto de mi imaginación?

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