
Inicio » Reportajes » Deportes
Viernes 10 de febrero de 2012| por Nación.cl
El 1 de octubre del 2008 debe haber sido uno de los días más importantes en la vida comercial de Iván Zamorano. El ex futbolista lograba escalar un peldaño más en su proyecto de ciudad deportiva firmando un contrato de alianza estratégica con el centro de salud “Ciencia Entrenamiento y Salud” (Ciens), del empresario Juan Rodolfo Ulloa Vilarín.
Un sueño hecho realidad que le permitiría tener dentro de su propio recinto un centro de atención médica para todas las personas que asistieran al gimnasio y escuelas deportivas del lugar. Un gran proyecto que luego de 3 años de trabajo conjunto se derrumbó, y hoy lo obliga a pagar una indemnización de 30 mil UF, lo que se traduce en $654.042.300 por incumplimiento de contrato.
Más de un millón de dólares que debería desembolsar la empresa Del Inca Sociedad de Inversiones Limitada, dueña de la Ciudad Deportiva Iván Zamorano (CDIZ) representada legalmente por Wilson Flores, cuñado del ex capitán de la Selección Chilena de fútbol, según estipula la demanda arbitrarial interpuesta ante el Centro de Arbitraje y Mediación de Santiago de la Cámara de Comercio el 18 de mayo del 2011.
Demanda que exige confidencialidad a ambas partes y que pone como plazo arbitrarial para solucionar el conflicto 6 meses, los que pueden ser prorrogados en 3 ocasiones máximo y que actualmente se encuentra vigente.
El problema entre estos 2 empresarios comienza desde el primer día en que el centro médico se instaló en la ciudad deportiva según detalla la demanda, donde se asegura que los incumplimientos van desde no respetar la exclusividad del servicio médico por parte del gimnasio hasta entregar una instalación sin aire acondicionado para las atenciones médicas por el cual la empresa Ciens paga mensualmente 101 UF, algo así como $2 millones, por concepto de arriendo.
“CDIZ se obligó a no prestar ni permitir que terceros presten servicios médicos”, estipula la demanda haciendo referencia a la exclusividad que el recinto del ex futbolista le habría prometido al centro médico, y que aseguran no ha respetado manteniendo una estrecha relación con la Clínica deportiva Meds.
También acusan al proyecto deportivo de no respetar el acuerdo del llamado “pase médico” que acordaron sería exigible a todos los miembros del gimnasio y escuelas deportivas, y que en la demanda se expresa de la siguiente manera:
“Hacer exigible a todos sus clientes del gimnasio y de las escuelas deportivas la realización de un examen médico en el centro médico de Ciens antes de integrarse a la práctica deportiva, el que tendrá una vigencia de un año y, por lo tanto, deberá repetir una vez al año”.
Servicio que según la empresa Del Inca sería obligatorio e, incluso, impediría el ingreso a las instalaciones a los clientes que no hubiesen cumplido con esta obligación, ejercicio que nunca se ha llevado a cabo.
Ciens, que aún tiene contrato vigente con la ciudad deportiva por varios años más, además acusa a la ciudad deportiva de Zamorano de no entregar un espacio adecuado para desarrollar sus actividades.
“El espacio entregado ha carecido desde el inicio del contrato de la climatización necesaria que requiere un centro médico, lo que sigue siendo válido a la fecha de la presentación de esta demanda”, detalla el escrito.
Problema legal que obligaría al ídolo del fútbol nacional no sólo a pagar más de de un millón de dólares al centro médico, sino tambien a solucionar los problemas de infraestructura del recinto de salud, endurecer las reglas para sus clientes y terminar con sus relaciones con otras instituciones médicas.
Nación.cl se comunicó con ambas partes involucradas, quienes no quisieron referirse al tema aduciendo a la cláusula de confidencialidad del contrato y de la demanda interpuesta en la Cámara de Comercio.