
Miércoles 10 de marzo de 2010| por Cartas
Para el sábado 27 de febrero un grupo de chilenos teníamos vuelo de regreso a las 17:30 horas en una aerolínea hasta entonces desconocida, Air Canada. Aquel día se cancelaron todos los vuelos sin tener fecha de reanudación. Todos sabemos que las empresas no responden por catástrofes naturales, pero dentro del nerviosismo y la desesperación por no tener comunicación con nuestra familia en Chile, Air Canada hizo un gesto humanitario con nosotros y decidió darnos alojamiento e incluir tres comidas diarias hasta que pudiésemos regresar al país, sin saber hasta ese entonces el tiempo que esto podría durar. Estoy infinitamente agradecida de la empresa, porque por ser el último día de vacaciones no nos quedaba mucha plata. Fue una de las pocas empresas aéreas que mantuvo a sus clientes en un hotel y buscó una forma de regresarnos cinco días después de sucedido el siniestro. Muchísimas gracias, Air Canada.
Camila Molina García, Santiago