
Lunes 2 de enero de 2012| por Lautaro Muñoz - foto: UPI (Archivo)
-¿Cómo evalúa el 2011 para el Gobierno?
-Fue un año difícil, complicado, se alzaron críticas al sistema en su totalidad sobre una base real de preocupación de la gente, muchas veces de angustia personal y de críticas que tienen algún fundamento en desigualdades y abusos. Sobre eso, se montó una ofensiva política muy complicada, fue un año muy duro, fue un año peleador. Creo que al final el balance es bueno, porque el Gobierno terminó haciendo lo que tenía que hacer: concretó parte importante de la agenda social, logró modernizaciones políticas que son sustanciales y mantuvo al país en excelente condiciones respecto de la crisis europea y norteamericana.
-¿A qué se refiere con que se montó una ofensiva?
-Hubo un movimiento real que no tiene sentido negarlo, de preocupación pública y movilización efectiva. Sobre esa ola, los surfistas que trataron de aprovecharla no hay duda que tenían una motorización política, había todo un andamiaje, una motorización ideológica antisistémica muy de rasgos anarquistas, que es la nueva línea que han tomado los sectores marxistas, el aparato del partido y estos nuevos desafiantes.
-¿Cómo vio a la Concertación en ese escenario?
-En eso hay opinión decantada y formada. No hay ninguna encuesta que no indique el desmoronamiento completo de la Concertación, que es una ficción política, es un recuerdo mantenido vivo, una especie de momia que se la mantiene con un objeto de poder electoral y evocación de pasadas grandeza. Esa es la clave del problema de la Concertación. Claro, Michelle Bachelet, que aparece muy alzada en las encuestas por su simpatía, su cercanía y su carisma personal, en el caso de una campaña va a tener que enfrentar una historia de la Concertación que ya feneció, que ya esta caída.
-Pero el Gobierno se ve mal en las encuestas.
-Almorzamos con el Presidente y con los jefes de bancadas y presidentes de la Alianza el jueves. Estuvimos revisando las encuestas a fondo. La CEP es una fotografía corrida, anómala, atrasada. No hay ningún número que indique lo que indica esa encuesta, no me cabe duda que la encuesta que viene va a poner las cosas en su lugar. Estoy todo el día en la calle y el ambiente me indica eso.
-En ese almuerzo se habló también de reformas políticas. ¿Se avanza para cambiar el binominal?
-No soy partidario de reemplazar el binominal por un sistema proporcional. El sistema proporcional fue una de las causales de la crisis política chilena y volver de nuevo a eso sería generar un nuevo problema. A mí me gusta el sistema binominal, que, como todo sistema, admite mejoramientos. En eso sí estoy abierto, pero esta moda de dispararle al binominal tiene mucho más de interés electoral de la izquierda que de genuina preocupación por el asunto. Hablamos con el Presidente, él dijo que estaba escuchando, que está oyendo y que no ha tomado un camino ni líneas de desarrollo. Nos contó que el Gobierno tiene un texto de todas las propuestas que se habían hecho, que es un texto académico.
“El objetivo de esta reforma es cambiar el escenario político. Si esta reforma ayuda a que la Democracia Cristiana o parte de la DC deje la Concertación y se venga a la Coalición por el Cambio yo estoy disponible para pensar en reformas”.
-¿Por qué cree que parte de la DC se va a ir a la Coalición?
-La DC esta doctrinariamente mal ubicada, es una anomalía histórica esta DC bajo la vocación de izquierda. Una Concertación que se oriente hacia la izquierda, incluyendo al Partido Comunista, automáticamente molesta, acosa y complica a la DC.
“En materia de reformas políticas, todo esto se hace para facilitar un cambio de escenario que en definitiva le dé el certificado de defunción a la Concertación, que está muerta hace bastante tiempo, pero nadie se lo ha notificado”.
-Volvamos al Gobierno ¿le gustó el cambio de gabinete y que haya 3 ministros de Educación en un año?
-A mí me habría gustado que Bulnes se hubiera mantenido en su cargo. El Presidente nos contó que no pudo, porque estaba en una situación personal y ante eso no se pudo evitar su salida.
“Harald Beyer es una persona buscada con pinzas, ha participado en todas las comisiones de estudio del tema educacional y es reconocido como uno de los expertos top. Igual en el otro caso: Galilea no podía seguir y la designación de Mayol es impecable”.
-¿Que le pareció que Longueira adelantara el cambio de gabinete?
-Me pareció mal, me sonó mal. Hay que tener cuidado. Yo soy partidario de mantener la majestad del poder, puede sonar a lo mejor un poco añejo. El resorte principal de la máquina política en Chile es el Presidente y hay que cuidar la figura presidencial.